Un bolso transportín tipo bandolera es una forma cómoda de llevar a tu perro o gato pequeño cuando sale a pasear, a hacer recados o al veterinario. Pero no todos sirven para todas las mascotas. Estos son los puntos que conviene revisar antes de comprar.
1. El peso de tu mascota
Es lo más importante. Cada bolso tiene un peso máximo y conviene respetarlo con margen. Pésala en casa: pésate tú solo, luego con ella en brazos y resta. Si está justo en el límite, mejor elegir un modelo con más capacidad.
2. Las medidas
Mira el largo y el ancho del bolso y compáralo con tu mascota tumbada o sentada. Tiene que caber cómoda, con la cabeza fuera si lo prefiere, sin quedar apretada.
3. La seguridad
- Gancho interior que se enganche al collar o arnés, para que no pueda saltar.
- Cierre o hebilla en la abertura para ajustar el espacio.
- Costuras y correa resistentes: revísalas antes de cada uso.
Recuerda que un bolso de este tipo no es un sistema de retención para el coche y que nunca debes dejar a tu mascota dentro sin vigilancia ni al sol. Si piensas usarlo en tiendas o en el transporte público, consulta antes sus normas: algunos solo admiten transportines cerrados.
4. El material
Los tejidos transpirables, como el algodón, son más agradables para la mascota en paseos largos. También es importante que se pueda lavar fácilmente.
5. La comodidad para ti
Una correa ancha y ajustable que se lleve cruzada reparte el peso y te deja las manos libres. Un bolsillo para el móvil o las llaves es un extra muy práctico.
Nuestro bolso
El bolso bandolera Cerquita está pensado para mascotas de hasta 5 kg: algodón, gancho de seguridad y hebilla, correa ajustable y bolsillo, y se lava a máquina. Si tienes dudas sobre si tu mascota cabe, escríbenos y te ayudamos.