La primera vez que metes a tu mascota en un bolso puede sentirse insegura. La clave es ir poco a poco y que lo asocie con algo bueno. Estos pasos te ayudan.
1. Deja que lo explore
Deja el bolso abierto en el suelo, en un sitio tranquilo de casa, durante un par de días. Que lo huela y se acerque cuando quiera. Puedes poner dentro una manta o una prenda con tu olor.
2. Premia cada acercamiento
Cuando se acerque o meta la cabeza, dale un premio o una caricia. Sin forzar: la idea es que el bolso sea un sitio agradable.
3. Primeras veces dentro, sin moverte
Colócala dentro con cuidado, engancha el gancho de seguridad a su collar o arnés y quédate quieto unos segundos. Prémiala y sácala. Repite varias veces, alargando un poco el tiempo.
4. Paseos cortos por casa
Cuando esté tranquila dentro, cuélgate el bolso y camina unos minutos por casa. Habla con ella con voz calmada.
5. Primeras salidas
Empieza con salidas cortas y en sitios poco ruidosos. Ve aumentando la duración poco a poco. Si notas que se agobia, vuelve al paso anterior.
Recuerda
- Engancha siempre el gancho de seguridad y ajusta la hebilla.
- No la dejes nunca sola dentro del bolso ni al sol o con calor.
- Respeta el peso máximo del bolso.
¿Aún no tienes bolso? Mira el bolso bandolera Cerquita, para mascotas de hasta 5 kg.